
El té verde es un tipo de té que ha tenido mínima oxidación durante su procesado. El té verde no es fermentado, a diferencia del té negro. Las hojas se recogen frescas. Después de someterse a la torrefacción, se prensan, enrollan, trituran y se secan. El té verde supone entre una cuarta y una quinta parte del total de té producido mundialmente. Los principales países productores de té verde son China, Japón y Vietnam. Recientemente se ha hecho más popular en Occidente, que tradicionalmente toma té negro.
Entre sus beneficios podemos destacar los siguientes.
- Ayuda al cuerpo a quemar calorías y disminuir la grasa corporal, gracias a sus propiedades termogénicas.
- Controla el aumento excesivo de los niveles de colesterol.
- Mata las bacterias productoras del mal aliento y provee cierta protección contra las caries dentales.
- Es bueno para el tratamiento contra la diarrea.
- Fortalece el sistema inmunológico.
- Ayuda a prevenir la diabetes y la hipertensión.
- Estimular el sistema nervioso central
- Previene el envejecimiento por medio de sus propiedades antioxidantes.